6a85fd2c7c216c7f8021c4c9cf23e1feLa historia que voy a relatarles me fue trasmitida en el 2004 con mucho dolor por uno de los sobrevivientes de la tragedia del “depósito de combustible de la calle San Juan”.

Héctor Parillo y el hijo de una de las victimas Rubén Parillo (H), me contaron sus experiencias de vida con respecto a este trágico hecho.
Datos que en su momento investigué dan cuentan que en un caluroso mediodía del 7 de marzo de 1952, en el galpón propiedad de Ítalo Berrnardi de la Calle San Juan 380, un camión de kerosén, se encontraba trasvasando ese líquido inflamable a los tanques subterráneos con los que contaba esa distribuidora de combustible, recordemos que en aquel momento el kerosene se vendía en almacenes para múltiples usos y Bernardi tenia este deposito para bastecer a las diferentes almacenes de la zona.

incendio 3
El dueño de este negocio muy imprudentemente realizaba esta tarea sin manguera o sea  como si uno llenara una botella con un embudo, solo que este era una camión de 5000 litros que caían constantes en el agugero del tanque subterráneo  el chorro caía sin control,  esparciendo líquido y gas por todo el recinto.

Un vecino del lugar me supo contar que allí también funcionaba una bicicletería y que se soldaba a soplete y que esa habría sido al parecer la cusa del incendio de un camión cisterna que estaba estacionado con su cabina para el lado de adentro del gal pon, realmente la cusa pudo haber sido otra, una colilla de cigarrillos etc.

Rápidamente el incendio se hizo incontrolable y amenazaba con explotar media cuadra si agarraban los demás tanques subterráneos y otros de mucho menos porte que estaban a la vista, también se comercializaba allí éter de petroleo vencina.

Florencio Varela en ese entonces no contaba con cuerpo de bomberos propio, pero sí lo tenía Berazategui que aun era una localidad de Quilmes.
Los varelenses acudían a ellos cada vez que un fuego se desmadraba, si bien siempre hubo gente voluntariosa que corría por su cuenta cuando se enteraban de un siniestro, entre ellos Víctor Martínez (recordado vecino que fue parte del primer cuerpo de bomberos de Varela) que corrió a ayudar esa mañana también.

Los bomberos acudieron como siempre lo hacían en su camioncito Ford 45 cargados con dos mil litros de agua y dos devanadores de mangera.

Al llegar los bomberos tuvieron que sortear al grupo de curiosos que había en el lugar y pidieron a las autoridades policiales que los alejaran por la peligrosidad de la situación.
1915__autobomba-berazategui-g

Héctor Parillo nos supo contar al periodista Víctor Rodríguez y Claudio Navarro como ellos llegaron casi sin nada, “parecíamos indios sin lanza, con un mameluco y un par de botas, pero con mucho coraje”.

“Los muchachos entraron a sacar los tanques que no habían sido tomados por el fuego , los que no sabíamos era cuanto tiempo hacia que estaba ardiendo el camión cisterna, pero el jefe toco retirada, porque ya se nos había terminado el agua, pero los tachos igual había que sacarlos”.

“Fue ahí que el tanque del cisterna explotó y la bola de fuego agarró a varios compañeros incluso a mí, contó  Héctor Parilloyo me tire en el suelo y me apague solo porque ningún vecino se acercó a darme una mano, a mi hermano Rubén lo agarró la parte de atrás del camión”.

“El jefe cuando lo fue agarrar le quedó la carne de los brazos entre sus manos “máteme jefe” le alcanzo a decir”.

“Ismael Antognolli fue otro que salió convertido en una tea humana, Roberto Rosende y el Sargento Vicente Senzabello también sufrieron graves heridas que los llevó a la muerte.
Después vinieron los bomberos de Quilmes y nos llevaron en ambulancia, recuerdo que iba gritando del dolor y diciendo “fuimos a hacer un bien y recibimos un mal” jamás pude ir de nuevo al lugar del accidente.

parr copia El resultado de la tragedia fue cuatro bomberos muertos.

El resto de la dotación también sufrieron heridas, ellos fueron:

José Vigliardi, Héctor Parrillo, José Filardo, Victoriano Russo y José Rochetti.

A raíz de ese trágico hecho los vecinos del distrito de Varela se empezaron a juntar convocados por Don Ernesto Scrocchi para crear un destacamento de Bomberos en Varela.
En el año 2006 junto a la Asociación Amigos de la Historia Varelense que creé  y que  presidia en ese momento llevamos adelante un homenaje a los bomberos caídos en el viejo galpón de la calle San Juan.

acto galpon donde fallecieron bomberos
Lamentablemente un año tarde, ya que Héctor Parrillo murió en el 2005, la puesta de la referencia histórica en el lugar del accidente estaba prevista para ese año, como partes de los festejos de los 50 años de los bomberos locales, pero por causas “poco claras” por parte de los bomberos de Varela no se puede realizar ese año, cosa que lamenté mucho, ya que mi idea era rendirle un homenaje en vida a Héctor Parrillo, único sobreviviente que quedaba.

dibujo 3 004

Sin embargo, el día del acto estuvieron todos su familiares, también a Varela acudió la autobomba que vino ese trágico día, el hijo de Parrillo (al que entreviste y tenía 3 años en el momento de fallecer su padre) el mismo acudió junto a su hija Elizabeth ambos miembros activos del cuerpo de Berazategui.

A la ceremonia concurrió el que en aquel entonces era Secretario de Gobierno de Berazategui Juan Patricio Mussi, en representación de su padre Juan José Mussi, como así también por parte de Varela su par Don Ernesto Bargas, autoridades bomberiles de Varela y Berazategui y destacados vecinos.

Me quedo con una palabras que pronuncio el hijo de Rubén Parillo en la oportunidad, con lágrimas en los ojos reconoció:

“Nunca me animé a venir al lugar donde fue el accidente… hoy al hacerlo puedo cerrar una herida importante en mi vida”.

dibujo 3 003Miembros de la Asociación Histórica Varelense

Claudio Navarro

Anuncios