escanear0095“De tiempo en tiempo, el Reverendo William Brown, efectuaba servicios religiosos en la residencia de James Brown, hasta 1849 continuando después estos servicios el Rev. Dr. Smith, fundándose así una congregación, que culminó con la construcción de la St. John’s Church (iglesia de San Juan), abierta al público en 1855. El animador de esta fundación, fue el Reverendo. Dr. James Smith.
(Los Colonos Escocés en el Rio de la Plata escrito por James Dodds 1897)

Pero para poder referirme a estos Colonos, es menester saber cómo llegaron a estas tierras y fue gracias al ímpetu de los hermanos John y William Robertson que en 1824 se dirigieron al Gobernador Martín Rodríguez (1820- 1824) y le propusieron un contrato por él cual, se comprometían a traer cierto número de familias europeas, no menos de 200, para ejercer el oficio que el gaucho argentino no realizaba, cría de ovejas y demás. Solicitaron al Gobierno entonces tierras “aptas” al sur de la provincia, así como dinero y útiles de trabajo en préstamo. Como condición, también recalcaron que la Colonia, deberla tener sus propios magistrados elegidos entre los más honorables miembros, su milicia propia y la libre práctica de la religión protestante.
Por decreto firmado por Rivadavia el 11 de mayo de 1824, fueron aceptados los nueve puntos propuestos por Robertson (incluido el respeto sobre su religión) este dato no es menor ya que significa que fue el primer “permiso” que implicaba el reconocimiento por primera vez en nuestro país de la libertad de cultos.

 

Los colonos escoceses llegaran a Buenos Aires en el buque Symmetry el 11 de agosto de 1825, siendo todos los gastos atendidos por los Robertson. La nueva colonia debía constituirse lejos de la ciudad y se llamó Santa Catalina en Lomas de Zamora, pero lo Robertson que habían puesto en su empresa toda su fortuna, ante la guerra con el Brasil, y sobre todo la revolución de Lavalle, terminaron fundidos y el proyecto solo duro tres años.
Fue así que los colones se dispersaron, algunos para el lado de Brandsen, Chascomús, Montegrande, ya independientes las familias prosperaron y algunas acumularon gran riqueza como los Davidson por ejemplo.
1828 al dispersarse la colonia de Monte Grande a distintos puntos del país, muchos de los colonos, incluyendo el Rev. William Brown, se radican en Capital, hacia fines de ese año y los escoceses de la Capital deciden formar una iglesia adoptando “la doctrina y disciplina de la Iglesia Establecida de Escocia”

En 1829 Se funda la Iglesia Presbiteriana de San Andrés en Argentina. (Scotch Presbyterian Chapel) y se inaugura en la calle México al 300
Pero que pasa con lo escoceses que aun quedaban en la zona sur, recordemos que a esa altura aun no existían los medios de transporte, ni siquiera el ferrocarril había llegado, era todo a caballos y carretas. Es así que deciden construir su propio templo y se realiza en Florencio Varela por la sencilla razón de que el matrimonio compuesto por Juan Davidson y Margaret Campbell donaron 8 acres de campo para su construcción al costado del Camino de tierra a Chascomús, hoy ruta 53.
Muchos se preguntan por qué entre sus fundadores no se encontraban los “Hudson”, si eran vecinos de los Davidson y la realidad es que esa familia era estadounidense y profesaban la religión Metodista, los Hudson, veían con mala cara y consideraban de “bajo linaje” a los escoceses.

Fue así que La Capilla Saint Johns, se empieza a construir en base a planos confeccionados por Eduardo Taylor y sus constructores fueron Alexander Mc Phail y Roque Petruchi y es netamente gótica.

Su piedra fundamental data del 27 de marzo de 1854, bajo la advocación de San Juan (el evangelista) y se convierte en la primera Capilla de esa religión construidas en una zona rural. Las otras fueron las ubicadas en Jeppener (Brandsen) y Chascomús, pero mucho más acá en el tiempo, de hecho, los colonos por años recorrían largas distancias para llegar a la Capilla de los Escoceses para casarse y bautizarse.

En la inauguración ese día un público numeroso y bajo la supervisión del Reverendo James Smith,
Mr. Gilbert Ramsay pronunció el discurso de circunstancias, diciendo:
“Este edificio sagrado, que se erigirá en la planicie de Buenos Aires, representa un sencillo monumento a los primeros colonos escoceses, a la vez que un testimonio y un incentivo para sus descendientes, un legado que no habrá de perderse, un punto de reunión para los futuros inmigrantes que lleguen a estas hospitalarias costas y un vínculo de bienaventuranza y unión sagrada en que el rodar del tiempo se ha de fortificar y acrecentar”.

 

Los concurrentes en esa inauguración firmaron un documento que fue encerrado en una botella y depositado en una caja de plomo y que contenía además ejemplares del “British Packert”, “La Tribuna” y el “Ilustrated London News”. Agregaron algunas monedas y se depositó todo ello sobre la piedra que los guardaría para siempre.
Dice así el documento:

“La piedra fundamental de la Capilla de San Juan, construida por subscripción voluntaria para comodidad de los miembros de la Congregación Presbiteriana Escocesa residente en los distritos de Quilmes y San Vicente, fue colocada por el Rev. James Smith, capellán de dicha congregación, en presencia de los testigos abajo firmantes, el 27 de marzo del año de Nuestro Señor 1854″.

Después de un año, la capilla tendría su ministro propio, así le evitarían los fatigosos viajes a Smith desde Capital, su primer Ministro fijo que vivió en las misma instalaciones de la iglesia fue Francis Gebie, que ejerció su ministerio durante 27 años, hasta su jubilación,  lo sucedió el Reverendo  Lachlan Mc Neill que ejerció hasta 1900, después de ese año los oficios fueron esporádicos.

Casi cien años pasarían albergando fieles, realizando ceremonias religiosas, bautismo y casamientos a los colonos y a también (por que no) a cualquier otro paisano que se acercaba, porque la Palabra es la Palabra y no se le niega a nadie.
Pero los viejos colonos se fueron muriendo, sus hijos también, muchos se mudaron tras vender sus campos. En 1911 se construye en Temperley la Iglesia San Andres, mucho más grande y más bonita, la Capilla Saint Johns de Florencio Varela tenia los días contados y a punto de cumplir cien años, un 6 de septiembre de 1953 cierra sus puertas definitivamente y es abandonada, John Kent es el último ministro en realizar un oficio allí.

Las tierras se venden en 1968 a un productor agrícola, la Capilla por años fue utilizada como galpón de verduras.

El 26 de noviembre del 2009 recibió su ultima estocada final, al desatarse un voraz incendio, que terminó con su techo y puerta de madera, en el año 1998 la habían declarado Monumento Histórico Provincial, pero nada se hizo por ella y así murió un pedazo de historia de Varela y de aquellos primeros colonos, que habitaron estos suelos.
Lamentablemente las palabras de Mr. Gilbert Ramsay, que pronunció en su inauguración “Este será un patrimonio que no habrá de perderse”, fue desoído, primero por los miembros de su misma religión y luego por las autoridades locales y nacionales.

 

Claudio Navarro

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